
Lo que suele fallar
Y cómo lo resuelve Peludesk
«Vendo bonos de sesiones y los llevo en una hoja de cálculo»
Bonos con sus sesiones, que se descuentan al cobrar. Siempre se sabe cuántas quedan, y nada se borra: es dinero cobrado.
«Me reservan un tratamiento de dos horas y no aparecen»
Cobra una señal al reservar: se descuenta al pagar y, si no acude, no se devuelve. La hora larga deja de ser una apuesta.
«En Navidad me piden tarjetas regalo y las hago a mano»
Regalos con nombre —«un ritual facial»— que se compran en tu página y llegan por correo. Se canjean en el mostrador, y el dinero es tuyo entero.
«Apunto alergias y medicación y no sé si puedo»
Se recogen con su consentimiento, con fecha, y quedan fijados en la ficha. Cumplir el RGPD deja de depender de tu memoria.
Un caso concreto
Una semana de tratamientos y regalos
Una keratina de dos horas reservada con veinte euros de señal. Un bono de cinco sesiones que va por la tercera. Y un spa capilar que alguien regaló un domingo por la noche.
- La señal se descuenta al cobrar: se paga el tratamiento, no el tratamiento más la señal.
- El bono descuenta una sesión al cobrar y avisa cuando quede la última.
- El vale regalo se lee con el lector de códigos y se canjea sin buscar nada.
- El ticket sale con su QR y va a la gestoría en el libro del mes.
Lo que más se pregunta
- ¿Los bonos caducan?
- Si tú quieres: cada bono lleva su validez en meses, o ninguna. Lo que nunca pasa es que un bono desaparezca.
- ¿Puedo vender regalos por internet sin tener web?
- Sí: tu página de reservas lleva su escaparate de regalos. Se compran ahí con tarjeta y el dinero va directo a tu cuenta.
- ¿Cómo se tratan los datos de salud de mis clientas?
- Con consentimiento explícito y con fecha, que ella puede retirar cuando quiera. Los datos están en servidores europeos y cada centro, aislado del resto.
Pruébalo con tu centro, un mes
Tus tratamientos, tus bonos y tu equipo, sin tarjeta y sin permanencia.